Experiencia
- Ann
- 29 ago 2020
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 4 sept 2020
Al ver esta película en la que Oscar (el protagonista), un joven estadounidense que vive en Tokio, encontrado y a la vez perdido, vendedor de drogas, amante del silencio y la oscuridad, escribe un destino en el que vive, muere, trasciende y se esfuma. Pude percibir la complejidad de lo prescrito de los seres humanos. ¿Tenemos que ser o solo podemos ser? . ¿Somos la medida lo que nos construimos, vivimos, exploramos y sentimos?¿Somos una cifra, una víctima, una consecuencia?.
Creo que es complejo. No se trata de qué medio, habilidad o mantra utilicemos para encontrarnos, quizás el objetivo es tan solo entendernos o quizás no tener objetivo.

Existimos porque somos la suma de una infinidad de células, que interactúan en un ambiente y se convierten en formas. Oscar es un universo de células, que busca en su sentir a través de la estimulación de los sentidos una respuesta.
Yo al igual que Oscar estimulé al máximo mis sentidos para viajar en el juego de los colores, las perspectivas, la trama que nos brinda esta película y debo confesar que me divertí.
te.






Comentarios